Cuidados del bebé

Los primeros días del bebé en casa siempre nos sentimos un poco inseguros. Pero poco a poco tenemos que acostumbrarnos a la nueva situación de la familia y crear el espacio del bebé en la casa, con unas rutinas adecuadas que le permitan adquirir hábitos saludables de alimentación, sueño, etc.

Sueño

La regulación del sueño y de sus horarios depende mucho del bebé, de la familia y sus costumbres, del tipo de alimentación escogida, etc. Pero se deben seguir siempre unas pautas mínimas que permitan que el bebé aprenda a distinguir entre el día y la noche.

Además se debe procurar que el bebé dependa lo menos posible de nosotros para conciliar el sueño y que independice lo más posible el momento de comer del de dormir.

En las primeras etapas el envoltorio o dudú y el chupete pueden ser tus grandes aliados. Y recuerda asegurarte de poner al niño cada vez sobre un lado diferente para evitar malformaciones en los huesos del cráneo.

Baño

Aunque al principio puede ser un poco estresante, el baño debe ser uno de los momentos más agradables del día para los padres y el bebé. La temperatura del agua debe estar entre los 37 y los 38 grados, mientras que la temperatura ambiente entre los 21 y los 22.

Se puede utilizar gel con ph neutro o aceite. Y los masajes posteriores, enérgicos o relajantes según la necesidad del bebé, se deben realizar con aceite. Se debe tener en cuenta que el masaje lento puede conseguir un sueño más prolongado (masaje Shantala).

Hasta que se caiga el cordón, el ombligo se debe higienizar con agua jabonosa o bien esterilizar una vez al día con alcohol de 70° y gasa estéril. Hay que humedecer solo el cordón umbilical, secar sin soplar y dejar atado con un lazo con una gasa seca. No se deben utilizar ombligueras ni fajas.

Cólico del lactante

Se denomina cólico del lactante a un conjunto de síntomas muy conocidos por los padres que se presume que son consecuencia de la inmadurez del aparato digestivo de los bebés. Los cólicos suelen aparecer entre los quince días y los tres meses de vida, aproximadamente.

Aunque los gases pueden ser muy dolorosos para un bebé no se deben confundir estas molestias con los cólicos. Existen diferentes posturas que pueden ayudar a los pequeños a expulsarlos tras las tomas y que resuelven el problema en gran medida en muchos casos.


Con un cólico, el bebé sufre molestias provocadas principalmente por el espasmo o contracción dolorosa del intestino por la tarde-noche, los síntomas más característicos son fuerte llanto con movimientos de piernas y continuos intentos de empuje. Durante este tiempo, además, el bebé tiene dificultades con la deposición y con el eructo y, como consecuencia de estas molestias, también para conciliar el sueño.

Con el Método Rubio se trabaja desde el exterior todo el sistema digestivo del bebé, eliminando todas las tensiones que ofrezcan sus tejidos, elastificando las fascias que permitirán un mejor riego del líquido cefalorraquídeo por dicho sistema. Al fortalecerse y nutrirse los tejidos internos, se consigue una mejor metabolización de alimentos y gases. En definitiva, los síntomas de cólico remitirán de forma paulatina pero inmediata. Esto permitirá que el descanso del bebé sea más intenso, favoreciendo un ritmo alimentario regular y su armonía general.

Fisioterapia respiratoria

Los bebés y niños muchas veces se ven afectados por patologías respiratorias más o menos frecuentes, como pueden ser la bronquitis, bronquiolitis, alergias o asma.

La fisioterpia permite abordar su tratamiento, trabajando siempre en interconsulta o siguiendo las pautas de los pediatras correspondientes. Los fisioterapeutas podemos aplicar tratamientos específicos de fisioterapia y rehabilitación pulmonar, terapia humectadora y aerosolterapia (con la aplicación de la medicación correspondiente con aparatos llamados nebulizadores), dando pautas y recomendaciones a los padres para la continuación de los mismos en el domicilio familiar, facilitando así una pronta recuperación de los pequeños.

Todo ello facilitará una mejor y mayor recuperación, lo que implica una correcta ventilación u oxigenación pulmonar, y la toma de las medidas preventivas correspondientes.