Cuidados de la embarazada

A continuación tenéis algunos pequeños consejos para cuidaros durante el embarazo.

Alimentación

El estar embarazada no significa estar enferma (salvo en casos muy concretos), por ello debéis llevar una vida lo más normalizada posible, con las limitaciones obvias y acorde a vuestro nuevo estado, para ello debéis seguir una dieta alimenticia equilibrada (no hay que comer por dos). Tened en cuenta que al final del embarazo no debería de haber un aumento de peso de más de 9 ó 10 kg.


Os recomiendo los siguientes alimentos: verduras dos veces al día (preferentemente de hojas verdes por la fibra); pescado, carnes rojas, pollo y cerdo (en ese orden, por el aporte de proteínas) bien cocinados a la plancha o hervidos; huevo, leche y derivados (de nuevo por las proteínas); pasta, arroces, pan y legumbres (hidratos de carbono, no mezclarlos con proteínas) y cinco piezas de fruta al día (evitar ingerirlas después de las comidas). Además deberíais beber entre dos y tres litros de agua al día.

Por el contrario, hay que intentar evitar las bebidas con gas; las frituras y rebozados; las grasas como tocino, mantequilla, margarina o embutidos; la cafeína; la bollería industrial, pasteles, y aquellos alimentos con mucho azúcar; los chocolates y las bebidas alcohólicas.

Ejercicio físico

Tanto para el bienestar y salud de la embarazada como el del bebé, es conveniente realizar ejercicios o actividades físicas, debiéndose evitar el llevar una vida sedentaria. En general os recomiendo caminar 2 kilómetros diarios (20 calles aproximadamente).

Para aquellas que practicárais algún ejercicio antes del embarazo la norma debe ser evitar los ejercicios violentos y trabajar siempre con moderación. Nadar os puede venir muy bien, pero siempre a crawl y espalda, no a braza. También son recomendables ejercicios como el yoga o el pilates.


Hay que evitar estar de pie durante periodos prolongados y coger cargas pesadas. Sin embargo son muy recomendables, especialmente en las últimas semanas de gestación, las actividades de relajación, los masajes (siempre con la colaboración de vuestras parejas) y los ejercicios para preparar el parto.


Suelo pélvico

El suelo pélvico son los músculos que cierran la pelvis por debajo. Tras un parto normal se suelen observar distensión de las partes blandas, microlesiones y/o un menor poder contráctil de estos músculos.

La actividad física aumenta el tono del suelo pélvico, disminuyendo así las patologías después del parto (por ejemplo la incontinencia urinaria). Aún así, durante el embarazo y ante un esfuerzo físico es bueno contraer el periné (estornudo, tos, cargar peso, etc). Además, se deben realizar contracciones de suelo pélvico (por ejemplo con los ejercicios de Kegel) con la finalidad de activar la circulación sanguínea y mejorar el tono y la elasticidad muscular.